¿Por qué Pamplona es como la conocemos actualmente?

¿Tiene algo que ver la Pamplona romana o son voluntades de reyes, obispos o nobles quienes maquillan una ciudad a su antojo hasta convertirla en lo que es?

Sea lo que sea nuestro PLANETA PAMPLONA, con sus murallas, sus puertas de entrada a la ciudad histórica, sus muestras de castillos y sus restos arqueológicos… dista mucho de la Pamplona medieval en su conjunto. Posiblemente, este es el precio de la modernización.

Pero, como buenos planeteros que somos, vamos a ir hacia atrás en el tiempo y para hacer un repaso de nuestra Pamplona, desde finales del siglo XI y la creación de sus burgos hasta su unificación allá por el 8 de septiembre de 1423, con la firma del Privilegio de la Unión.

La ciudad de la Navarrería, 35 años después de su destrucción fue reconstruida, no así como el burgo de San Miguel, que también cayó durante la llamada guerra de la Navarrería, pero nunca pudo recuperarse. Había nacido, hacía poco el burgo de San Nicolás en el que, junto a los francos también se admitían navarros, lo cual supuso un cambio. Un modelo mixto, que diríamos ahora. Convivencia Intercultural, tal vez el germen de algo.  Por su parte, el burgo de San Cernin, anterior al de San Nicolás, fue una población nueva habitada única y exclusivamente por pobladores francos, mercaderes, pequeña burguesía que no se acogía al derecho local y tenían su propia ordenación jurídica. Privilegiada frente a la de sus vecinos, por supuesto.

Pero de lo que se habla menos es del nacimiento de otros barrios como Pobla Nova del Mercat (Puebla Nueva del Mercado), que formaba parte del burgo de San Cernin y evolucionó posteriormente como barrio de las Burullerías, nombres en lengua vasca, que abarcaba la actual plaza de recoletas y la plazuela de la O. La plaza de la Virgen de la O tiene una curiosa historia: se cuenta que, cada 17 de diciembre y durante 7 días (es decir, hasta Nochebuena), se iba a ese lugar a cantar unas melodías antiquísimas (tal vez del siglo VIII) llamadas Antífonas de la O. Y de estas canciones que se cantaban allí deriva el nombre de la ermita y, posteriormente, el nombre de la plaza. A propósito, para los curiosos: se cuenta que, de aquella preciosa ermita medieval solamente sobrevivió la imagen de la virgen y el niño. Era una escultura grande, muy grande, de alrededor de 1`80 metros de altura y más de 500 kg de peso. Era tan grande que a la calle adyacente se la llamó Santoandía, o, lo que es lo mismo, Santo Grande.

También queremos reseñar los planeteros el surgimiento de la iglesia San Lorenzo o San Llorente que, desde su construcción empezó con litigios con la cercana iglesia de San Saturnino. La competencia entre ellas ha perdurado en el tiempo… Pero de eso os hablaremos otro día, porque, como muchos sabréis, se trata de una de las claves de PLANETA PAMPLONA. Y estamos deseando que Pampilón y sus amigas os acompañen para descubrir qué ocurrió y como lo resuelve un buen pamplonauta.

 

Idoia Saralegui y Alberto Garayoa

Por Idoia Saralegui y Alberto Garayoa

Idoia, escritora, social y pamplonauta y Alberto, empeñado en proyectos de recuperación y aficionado al podcast y la fotografía. Juntos hemos unido aficiones pero sobre todo inquietudes y la mezcla es PLANETA PAMPLONA.

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